Desde hace tiempo tenía ganas de escribir un poco sobre este tema. El problema es que no se muy bien cómo comenzar.
Tengo dos hijas, que evidentemente son muy diferentes de mi hijo varón y como madre me preocupan muchas cosas. Hoy les voy a escribir de una de las muchas cosas que me preocupan.
Las mujeres que los rodearan, en verdad me preocupa mucho como estamos educando a las mujeres de hoy, estoy leyendo el libro de las "niñas glamour, la tercera mujer" y ¡ah! cómo me ha abierto los ojos y preocupado.
Una de las cosas que dice es como las mujeres actuales somos nuestras peores enemigas y tiene todita la razón, ¡que preocupante! Pasamos de "luchar contra los hombres", que en algunas cuestiones sí estoy de acuerdo, debemos de luchar porque se reconozcan los mismo derechos a los hombres y a las mujeres, igualdad en salario y oportunidades, pero me queda clarísimo que jamás seremos iguales, en dignidad por supuesto que sí, pero físicamente, en capacidades, en emociones, etc, en eso, no.
Pero bueno me estoy yendo por otro lado, somos malas con las mismas mujeres y de esa manera educamos a nuestras hijas, crecen oyendo comentarios descalificadores y llenos de envidia de una mujer a otra. En serio mujeres ¿qué nos pasa?
Antes éramos tribu, nos ayudábamos entre nosotras, ahora parece que tenemos que ser super mujeres y nunca llenamos nuestras expectativas porque creemos que la mujer de enfrente hace más y nos da envidia y la empezamos a criticar.
En verdad me da miedo oír historias de niñas de ocho años, anoréxicas, bulímicas. Hace poco una conocida nos enseñaba una carta que le habían dejado en la mochila a su hija de 8 años, una carta con una letra y ortografía muy fea, con un dibujo muy feo, (feo por el mensaje, que por cierto por la letra y ortografía no se entendía muy bien), pero era algo así como: "eres una ñoña creída cuatro ojos y nadie te quiere". Esta persona comentaba que su hija era de las que tenían mejores calificaciones de su salón. La verdad no se por quién sentí más tristeza, si por la niña que había recibido la carta o por la que la había hecho.
Poco después vi un comentario de una artista que decía que gracias a la lactancia había vuelto a su peso de antes del embarazo en tres meses. Vi los comentarios y en lugar de que digan 'bien por la lactancia', eran puros de, "y gracias a la lipo también", "claro porque se la pasa en el gimnasio y le cuidan a sus bebés, pero uno que tiene que trabajar y no tiene quien la ayude", o sea, puros comentarios envidiosos.
Y han visto alguna vez el programa de princesitas, o ¡por Dios!, en serio lloro por el futuro de esas niñas.
En fin está en nosotras como mamás cambiar esa mentalidad, querernos a nosotras y transmitirle a nuestras hijas eso, que son valiosas tal y como son, que no deben competir con nadie, más que con ellas mismas.
Celebremos nuestros éxitos como mujeres, los éxitos de las demás mujeres, dejemos de tratarnos como enemigas y tratémonos como amigas, ayudémonos por el simple hecho de que somos mujeres, volvamos a ser tribu.
Con pequeños pasos, puede ser que logremos un mundo un poco más amigable, más unido, más humano.


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