viernes, 3 de octubre de 2014

Cómo actuar ante el llanto de los niños

Como ya saben soy mamá y por lo que son ya casi cuatro años desde dejé de salir de casa para ir a trabajar, ahora trabajo en casa, (el único inconveniente que le veo a esto, es que no recibo ninguna paga monetaria ) y por lo tanto mi modo de interacción con el mundo exterior ha sido en su mayoría gracias al Internet, en esta interacción virtual una de las cosas que he visto que más mortifican a las mamás es el llanto de sus hijos y de esto quiero hablar hoy.

Es evidente que los bebés y los niños lloran por los mismos motivos: tienen una necesidad que desean expresar para que se pueda satisfacer. La reacción que tenemos ante este llanto es lo que cambia y lo que va a provocar que tu hijo pueda desarrollar seguridad en él mismo y ante el mundo que lo rodea, o todo lo contrario.

Cuando una mamá dice "estoy desesperada, ya no sé que hacer, mi hijo hace berrinches cada vez más seguido" , llega el montón de consejos, desde el 'debes poner límites', 'ten paciencia y no le hagas caso', 'déjalo llorar y que solito se calme', 'no cedas a sus caprichos'.

Cada que leo ese tipo de consejos, me empieza a subir la sangre a la cabeza y me da un coraje, porque son los mismos consejos, ya sea que el niño "berrinchudo"  tenga 8 meses o 4 años.

Los niños no son "berrinchudos" solo porque si, dentro de este llanto, esta una necesidad que requiere ser atendida.

A los 8 meses el niño no te está manipulando cuando llora al estar en su cuna, aún cuando te esté viendo que estás en la misma habitación, claro que deja de llorar cuando lo cargas, no por que te esté  tomando la medida, sino porque lo único que quería era que lo cargaras, claro que el estar en contacto contigo es una necesidad, ¿nunca te has sentido sola y lo único que necesitas es un abrazo?, a ellos les pasa también. Te quiere, eres su mundo, necesita estar en contacto contigo.
No te preocupes, pronto pasará esa etapa, lo más probable es que ya esté empezando a  gatear y muy pronto a caminar así que disfruta que quiera tus brazos.

Para comprender un poquito más del llanto en los bebés entra aquí, un escrito hecho por varios especialistas que explica a más detalle el llanto en bebés.

Ahora bien, si el llanto es de un niño más grande, debemos identificar también de qué se trata, puede que esté haciendo un "berrinche" en la tienda por que quiera que le compres un juguete, estamos de acuerdo en que tener un juguete nuevo no es una necesidad vital (aunque pregúntenle lo mismo a algunos adultos que hacen largas filas para comprar el nuevo iphone, pero ese es otro tema).

En este caso se tendría que ver que lo más probable es que no llore exactamente por el juguete, sino que debajo de esto se esconda alguna otra necesidad. En todo caso en lugar de solo gritar, '¡No te lo voy a comprar, ya te dije, así que deja de llorar!'  ' ¡deja de llorar, va a venir el policía y te va a llevar, ya te dije que NO!'  Esto puede que haga que el niño en un punto deje de llorar, el mensaje que se le da es, 'no me importa lo que tu quieres' , 'desapruebo tus necesidades y además te infundo un nuevo temor'.

Podemos hacerlo de una manera más amorosa en donde obviamente no se le compre el juguete, se respete sus sentimientos y necesidades, y se puede enseñar al niño a expresar sus emociones de una manera positiva.

Lo que debemos hacer es lo siguiente:
 1.- Empatizar: le dejamos claro que entendemos lo que siente. Ejemplo:
-Ese juguete es muy bonito y divertido, entiendo que sería padre que te lo compren y poder llevártelo a casa ¿ verdad?

2.- Explicar: aquí le dices el por qué de la negativa o de la orden que se le ha dado. Ejemplo:
-Pero por el momento no tengo dinero para comprar ese juguete.

3.- Opción: se le da a escoger una opción diferente o se le pide si ya es un niño más grande que él sugiera una opción. Ejemplo.
Que te parece si juegas un poco con él en lo que acabamos de hacer las compras y después lo dejas, o llegando a la casa podemos jugar tú y yo con tus juguetes que ya te hemos comprado y que tienes en casa.

Aquí puede elegir las dos cosas, o puede que elija la segunda por que lo que quiere es tener un poco de atención por parte de sus padres.

Es posible que el primer paso lo tenga que repetir varias veces si el niño está muy descontrolado, porque a la primera puede que no te escuche bien. Recuerda cuando tú estás muy enojada, tampoco haces mucho caso.

Inténtalo, imagínate que eres tú en el lugar del niño, ¿cómo te gustaría que te tratarán? Imagina que te invita tu pareja, esposo, "pioresnada", a una fiesta: tú vas muy emocionada pues tienes ganas de estar con él, llegan a la fiesta y él se la pasa con sus amigos, en ocasiones amigas y te ignora por completo, tú te enojas y le reclamas, él te contesta de la siguiente manera:

-ya sabes que no puedo estar solo contigo, te traje a la fiesta, necesito arreglar unos asuntos con mis amigos, cálmate ya, no es para tanto. Cuando se te pase el coraje me avisas y hablamos.

¿Cómo reaccionas tú? ¿Se te pasa el enojo?

Ahora imagina que te contesta lo siguiente:

-si entiendo que te puedes sentir mal porque tú realmente querías estar conmigo y platicar, lo lamento, me dejas arreglar solo esto más y después nos sentamos a platicar tú y yo, ¿te parece?

¿Es más fácil que te tranquilices de esta manera?

¿Ves la diferencia? Lo mismo le sucede a nuestros hijos.

Te invito a que intentes aplicar estos pasos para controlar una rabieta de tus hijos y me comentes cómo te fue.



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario