Desde que nació mi segundo hijo,
mi nena, mi vida cambió mucho, ya había
tenido una transformación con el primero, con mi nene, el me enseño que es ser
mamá, pero sus primeros años de vida los tuve que dividir con la escuela y
después con el trabajo. Ahora con mi
nena, tuve la oportunidad de dedicarme enteramente a ella, mi esposo me dio la
oportunidad de quedarme en casa para cuidar a mi hija, por lo que mi relaciones
sociales se limitaron un poco, ya no salía todos los días a un trabajo a
relacionarme con gente, ahora estábamos solo ella y yo, esto hizo que mi
conexión con el mundo exterior fue mi computadora y el internet.
Por esta razón me empecé a
internar en el mundo de las redes sociales y se me hizo una pequeña adicción.
Ahora me ha dado por escribir mis
ideas. En este mundo de las redes sociales, veo muchos post, blogs, comentarios,
etc. De otras mamis que están en situaciones muy parecidas a las mías.
En una de estas navegaciones por
el ciberespacio, entre páginas de face y blogs un día me encontré con un comentario que me llamó mucho la
atención y me dejo pensando mucho, el post decía algo así, mamis una mamá me
pide consejo tiene una niña de 1 año 9 meses y dice que es muy berrinchuda y
caprichosa ¿qué puede hacer?.
Hubo muchos comentarios entre los
que estaban “como puede decir eso”, “que se cree que va a tener un muñeco, no
debería de tener hijos” claro todo esto porque en primera no leyeron bien y
pensaba que estaba hablando de un bebé de 9 meses.
Así que yo digo, qué necesidad tenemos las mamás de criticar a
otras, nosotros tampoco somos perfectas y obvio nuestros hijos tampoco, yo
quisiera ver primero a los hijos de ellas, que se atreven a criticar sin
conocer más las circunstancias.
Bueno me desvié un poco del punto
al que quería llegar, entre todos los comentarios, se hablaba de la importancia
de poner límites, y un comentario me llamo mucho la atención, decía más o menos
así, “si no puedes poner límites, no los pongas, recuerda que cuando uno se
convierte en mamá tiene que cambiar toda su vida, si no quieres estar diciéndole
deja eso, no lo toques, modifica tu casa, no tengas cosas que no pueda agarrar
el bebé”.
Yo me quedé con el ojo cuadrado, “si
no puedes poner límites no lo hagas”, PERDÓN, lo que necesita un niño, un bebé,
es AMOR, LÍMITES, AMOR, PACIENCIA, osea, entre la lista en los primeros lugares
son límites, desde pequeños.
Los límites le dan seguridad a un
niño, le forman una buena autoestima, claro estamos en el entendido de que son
límites racionales y puestos de manera amorosa, le enseñan valores.
Se imaginan la casa hecha a prueba
de bebés, todo lo puede agarrar, y puede ir a todos lados, por lo que el niño
no conoce el significado de la palabra “no”, ok, en la casa va a estar
perfecto, pero que pasa con este niño cuando va a la escuela. Bueno me van a
decir que lo van a educar en casa, porque la casa es para educar el niño,
porque se está poniendo de moda, etc. Ok , pero a alguna fiesta infantil va ir,
a algún parque, no sé, de alguna manera se tiene que relacionar con otros
niños. Se imaginan como será este niño que no tienen límites.
El punto es mamis no somos
perfectas, queremos hacer lo mejor para nuestro hijos, pero no somos perfectas,
no critiquemos, orientemos, si te piden un consejo dalo sin criticar.
Y mamis si pedimos consejos, no
siempre sigamos todo lo que nos digan, y sobre todo, mamis, no nos vayamos recordemos
que siempre los extremos son malos, lo único que tenemos que dar a nuestros
niños sin medida es el AMOR, a nuestros hijos y a los que nos rodean, el AMOR nunca
está de más.

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