La otra noche le estaba leyendo un cuento a mi hijo de 5 años, se llama “El lobo y las cabritas”, para aquellas personas que no lo identifican voy a hacer un pequeño resumen.
En una hermosa pradera vivían Mamá-cabra y sus siete cabritas. Un día que Mamá-cabra salió para hacer las compras, recomendó a sus pequeñas:
-Hijitas mías, tengo que salir, tengan mucho cuidado con el lobo y no abran la puerta a nadie.
Al salir el lobo la vio, se acerco a la casa e imitando la voz de ésta dijo:
-Ábranme, hijitas mías, soy su madre que les trae comida.
Pero las cabritas reconocieron su voz y le contestaron:
-No te abrimos nuestra madre tiene la voz muy fina, tú eres el lobo, no nos engañaras.
El lobo se enojo y fue corriendo a la tienda a buscar una docena de huevos para aclararse la voz.
Y así el lobo lo intento otra vez, sin suerte, ya que las cabritas vieron su pata negra, motivo por el cuál se echo harina e intento nuevamente, esta vez su lo consiguió, las cabritas le abrieron la puerta, el lobo entró y por más que las cabritas corrieron y gritaron no pudieron hacer nada el lobo se las comió excepto a la más pequeña que se escondió cuando llego la mamá, encontró a la cabrita llorando y le contó todo.
Mamá-cabra salió y vio al lobo dormido, aprovechó la ocasión, le abrió la panza al lobo y las cabritas fueron saliendo, después le lleno la panza de piedras y lo cosió. Al despertarse, el lobo sintió una gran pesadez y ganas de tomar agua, se acerco al río y por el peso cayó y se ahogo.
Ahora las cabritas podían vivir tranquilas ya que el lobo había muerto.
Al día siguiente recibí un correo que decía “Si tienes hijos que chatean enséñales esto”, básicamente hablaba de un adolescente que estaba chateando inocentemente con un “amigo” y un día ese “amigo” llego a su casa un día que sus papás no estaban, y los espero para decirles todo la información que su hija “sin querer” le había dado y que lo hizo encontrarla, él era un policía y se encargaba de hacerse pasar por un adolescente en el chat y después advertirles de los peligros que corrían.
Todo esto me hiso pensar en el mundo que vivimos actualmente ya no basta con decirles a tus hijos no hables con extraños en la calle, ya que ahora el peligro no necesariamente está en la calle. El internet es una excelente herramienta, la cual cada día me gusta más, pero me pone a pensar, ¿para mi hijo también será una excelente herramienta?.
El tiene 5 años y ya sabe prender y apagar la computadora, ya se sabe meter a su página de juegos, ya él solo puede quedarse y navegar en esta página, el otro día me pidió que le enseñara como se manda un e-mail, y tiene apenas 5 años. Pronto va a querer tener su cuenta en facebook, su twitter y no se que más cosas que salgan en un futuro. Y como dije anteriormente son herramientas muy buenas, pero también muy peligrosas en las manos equivocadas, cuantas historias no hemos iodo de bandas de pedófilos, secuestradores , etc, que usan estas herramientas para poder atrapar a sus víctimas.
Actualmente el lobo se puede disfrazar más fácil y es más difícil descubrirlo, el peligro no está en las calles, está en nuestras propias casas. A mi me da miedo pensar en esto, ya que siento que podemos caer en una psicosis por tratar de siempre estar tan al cuidado de cada detalle que revelas queriendo o sin querer de tu vida y tampoco quiero tener a mi hijo todo traumado y con miedo a la computadora y al Internet, pero entonces ¿qué nos queda por hacer?
Te invito a que compartas tus experiencias, comentarios, acerca de este tema, si tu eres padre de hijos “chateadores” que medidas tomas, si todavía no lo eres que medidas tomarías entre todos podemos ayudarnos.
¿Tú qué opinas?